Cuando se conoció el pacto de gobierno entre el PP y el PSE Lokarri mostró su preocupación por el impacto que podía tener en las políticas de paz y de mejora de la convivencia, ya que el PP ha venido representando y defendiendo un modelo de solución unilateral basado en una posición de no diálogo y no acuerdo. Pese a ello, Lokarri espera que el nuevo gobierno trabaje intensamente para conseguir la paz y alcanzar un acuerdo que sea refrendado por la ciudadanía en una consulta, tal y como venía expresamente recogido en el programa con el que el PSE se presentó a las elecciones. Lokarri quiere aprovechar esta rueda de prensa para ofrecer su colaboración al nuevo gobierno en la consecución de estos objetivos. Así, hoy mismo hemos hecho llegar al Lehendakari López una carta en la que le ofrecemos nuestra cooperación y le proponemos tres principios y diez propuestas concretas de actuación para avanzar hacia la paz y la mejora de la convivencia.
Tres principios para avanzar hacia la paz y la mejora de la convivencia
1- Legitimación activa de los derechos humanos y final del sufrimiento.
La principal tarea del nuevo Gobierno debe ser garantizar que los Derechos Humanos de los ciudadanos vascos sean respetados. Los Derechos Humanos son un todo indivisible y no cabe ninguna excusa que justifique su vulneración. En nuestra sociedad amplios sectores sociales sufren como consecuencia de la violencia y las amenazas de ETA. También la dispersión de las personas presas y la insuficiente prevención de la tortura acarrean un sufrimiento injustificado que deben finalizar.
2- Diálogo sin exclusiones y acuerdo plural.
La mejora de la convivencia en la sociedad vasca exige que todos los sectores puedan participar en la vida política en igualdad de condiciones. La exclusión de la Izquierda Abertzale representada por Batasuna recorta libertades democráticas básicas y deja fuera de los posibles acuerdos a una parte importante de la ciudadanía. Hay que abrir espacios de comunicación y diálogo que permitan ir definiendo y consensuando los pasos que hagan posible un acuerdo sobre las cuestiones que distorsionan nuestra convivencia.
3- Impulso de la participación ciudadana.
La participación ciudadana en el trabajo por la paz es fundamental. En primer lugar, porque legitima un camino democrático para resolver nuestras diferencias y buscar lo que nos une como sociedad. En segundo lugar, porque la participación puede contribuye al desbloqueo del proceso, ya que la participación ciudadana es una herramienta necesaria, válida y viable para generar las condiciones que hagan posible el proceso de paz y normalización.
Diez propuestas concretas para avanzar hacia la paz y la mejora de la convivencia
En opinión de Lokarri estos principios y estas propuestas son una buena guía para buscar una solución sin vencedores ni vencidos, una solución plural, que respete las diferencias, que busque los acuerdos y que garantice el respeto a las voluntades sociales mayoritarias. Lo contrario significa un regreso a las estrategias unilaterales, excluyentes y limitadoras de las libertades que han mostrado su incapacidad para articular soluciones compartidas.
15 de mayo de 2009