El debate se desarrollará de manera transparente y abierta
1- Un transformación incompleta
La transformación de Elkarri a Lokarri iniciada en marzo de 2006, se ha culminado en el ámbito del discurso, teniendo como prioridad lograr un acuerdo plural y la convocatoria de una consulta popular. Por contra, no se ha desarrollado en la apertura de nuevas maneras de movilizar y fomentar la participación de la ciudadanía en el proceso hacia la paz, siendo el diseño de las campañas muy semejante a la etapa de Elkarri.
2- La situación del proceso hacia la paz se enfrenta a dos grandes riesgos en un momento de desmovilización social.
El primer riesgo es el avance hacia un final desordenado de la violencia en el que ETA, aún manteniéndose en actividad, cada vez esté más debilitada y en el que no se pueda abordar un final dialogado. En estas circunstancias, la sociedad vasca se vería hurtada del final oficial de la violencia y se dificultaría enormemente el inicio de un proceso de reconciliación. El final sería más largo y traumático.
En segundo lugar, el modelo de diálogo, acuerdo y consulta, que cuenta con un amplio apoyo en la sociedad vasca, se encuentra amenazado por el riesgo de convertir la reivindicación de un acuerdo plural en derecho a veto, y por la gestión errática que ha tenido la propuesta de convocatoria una consulta popular.
A estos riesgos hay que añadir que la ruptura de la tregua supuso una gran decepción social, acrecentada por el progresivo deterioro de la situación. Esta sensación se ha agravado por la postura mantenida por los medios de comunicación, quienes, tanto durante el proceso de paz como tras su ruptura, han magnificado los aspectos más negativos de la realidad. La principal consecuencia de esta frustración ha sido una notoria desmovilización de la sociedad vasca, que ya no se encuentra tan activa en defensa de la paz y la normalización.
3- La prioridad de Lokarri será fomentar la participación y sostener una masa crítica social.
Lokarri se marca como prioridad fomentar y facilitar la participación ciudadana en el proceso hacia la paz, ya que tiene la capacidad de contribuir en dos sentidos: 1) a la paz, ya que ésta legitima un camino democrático para resolver las cuestiones que distorsionan nuestra convivencia y 2) al desbloqueo del proceso, ya que, mientras no se ofrezcan soluciones concretas para avanzar hacia la paz y la normalización, la participación ciudadana es una herramienta válida y viable para generar las condiciones que hagan posible el proceso de paz y normalización. Por ello, Lokarri tendrá como objetivo mantener una masa crítica activa que mantenga el empuje social que reivindica soluciones y que está dispuesta a participar para que su opinión sea escuchada.
4- Lokarri ofrecerá nuevas posibilidades de participación.
Pese a que en estos momentos sea más difícil implicar a la ciudadanía en el trabajo por la paz Lokarri no renuncia a incorporar a nuevas personas a esta tarea. El reto consiste en diseñar un modelo de participación, tanto a nivel interno como en las distintas iniciativas, que sea capaz de fomentar la implicación de corte más tradicional y presencial con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, especialmente la web 2.0.
La participación 2.0 es la concreción en internet de muchos de los principios por los que ha venido trabajando Lokarri, ya que implica: 1) escuchar lo que la ciudadanía está diciendo en la red, 2) dialogar con todas las personas que también están aportando opiniones e ideas sobre la paz y la normalización y 3) sumarse a las redes existentes y generar nuevas con las personas que mantienen o pueden mantener una posición activa por la paz y la normalización. Así, Lokarri tendrá en cuenta ambas formas de participación, presencial y 2.0, en el desarrollo de todas sus actividades.
5- Lokarri modificará su estrategia informativa.
El principal problema que ha tenido que afrontar Lokarri es que los medios de comunicación, salvo contadas excepciones, cada vez dedican menos espacio y atención a las iniciativas provenientes de los movimientos sociales y a las que tratan de construir en positivo huyendo del debate político en clave de confrontación. Por ello, Lokarri renuncia a intervenir a través de los medios de comunicación. Esta decisión la adopta para denunciar esta realidad y para no caer en la necesidad de elaborar discursos que busquen el enfrentamiento dialéctico empujados por la necesidad de tener un reflejo en los medios. Además, esta determinación contribuirá a diseñar iniciativas que tengan como objetivo principal fomentar la participación ciudadana y no lograr la aparición en dichos medios de comunicación.
Un debate trasparente y abierto
Lokarri quiere que todas las personas interesadas puedan participar en este debate. Para ello ha puesto en marcha los siguientes medios de difusión de esta ponencia-base:
- un envío a las 18.000 personas que habitualmente reciben información por correo electrónico,
- información detallada en la página web de Lokarri,
- apertura de foros de discusión en la propia web de Lokarri,
- debate en el grupo de Lokarri en Facebook,
- seminarios con foros y colaboradores de Lokarri.