En opinión de Lokarri, estas dos preguntas presentadas permiten que, de obtener el respaldo ciudadano, se legitime democráticamente un doble mandato: 1) a ETA, para que dé los pasos necesarios para poner fin a la violencia, lo que permitiría el inicio de un proceso dialogado y 2) a los partidos políticos, para que inicien un proceso de diálogo y negociación que culmine con un acuerdo que sea refrendado por el conjunto de la ciudadanía. Este doble mandato puede contribuir a asentar un camino para desatascar el proceso hacia la paz y la normalización política y ayudar a que sean respetados y garantizados los anhelos de paz, diálogo y acuerdo de la sociedad vasca.
Esta propuesta de consulta se enfrentará al reto de obtener el respaldo del Parlamento Vasco. En este sentido, es legítimo que haya partidos y grupos parlamentarios que no estén de acuerdo con esta propuesta. Lo que no es legítimo es tildarla de antidemocrática (¿desde cuándo es antidemocrático respetar la voluntad de los ciudadanos, los poseedores de la voluntad popular?) o escudarse en un "no" absoluto que no vaya acompañado de propuestas alternativas, viables y concretas para poner las condiciones que hagan posible la paz y la normalización.
En este mismo sentido, Lokarri quiere hacer un llamamiento al Gobierno Vasco a favor de explorar todas las posibilidades de acuerdo. Si existe alguna posibilidad de acuerdo con partidos políticos que hasta ahora han mostrado su rechazo a esta iniciativa, Lokarri quiere solicitar que se tomen todas las decisiones necesarias para facilitar ese acuerdo en el Parlamento aunque ello suponga flexibilizar o modificar los contenidos de esta propuesta.
Finalmente, Lokarri considera fundamental que el proceso de convocatoria y celebración de la consulta esté acompañado de iniciativas que fomenten la participación y el debate ciudadano sobre los contenidos de las preguntas de la consulta. Tan importante como acudir a depositar un voto el día que se celebre la consulta es dinamizar y facilitar la reflexión del conjunto de la ciudadanía para que todos seamos conscientes de la responsabilidad y el reto que supone tener la capacidad de expresar la voluntad ciudadana sobre cuestiones tan importantes como la paz y la normalización de la convivencia.
28 de mayo de 2008