El mensaje de este segundo homenaje se centrará en la deslegitimación de la violencia. Respecto a esta cuestión Lokarri quiere hacer dos consideraciones:
1- La deslegitimación de la violencia tiene su base en la defensa integral de todos los Derechos Humanos de todas las personas y exige un compromiso claro con el empleo de medios éticos, pacíficos y democráticos para la defensa de los proyectos políticos. Sería un error presentar la deslegitimación de la violencia como un argumento para negar la posibilidad de que los problemas políticos puedan ser afrontados mediante el diálogo aún en situaciones en las que la violencia esté presente.
2- Tampoco debe deducirse de este planteamiento por la deslegitimación de la violencia que la sociedad vasca no es firme en su posición respecto a esta cuestión. La violencia es rechazada por una inmensa mayoría de la ciudadanía vasca y únicamente una minoría muy reducida la apoya. El reto es conseguir que esta minoría rechace la violencia y que se pongan las bases, tanto a nivel educativo como social, para una convivencia en la que no quepan las vulneraciones de Derechos Humanos.
En definitiva, este domingo la sociedad vasca tiene una nueva oportunidad para acompañar a todas aquellas personas que han sufrido un daño grave e irreparable a causa de la violencia. Lokarri desea que este acompañamiento se complete para dar una atención integral a todas las víctimas, reparando y reconociendo el sufrimiento padecido.
16 de mayo de 2008