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Angel Abalde (Sindicalista de ESK): Una reflexión en torno al acuerdo necesario en Euskal Herria

22-02-2007 La opinión de Angel Abalde sobre el acuerdo
Parece evidente que existe un amplio consenso social en torno a la necesidad de un ACUERDO a través del cual se modifique sustancialmente la realidad política y social en que se desarrolla la vida política de nuestro país.
 
Pero, a su vez, está suficientemente demostrado que no existe una misma interpretación acerca de QUE elementos hay que modificar de esa realidad.
El mismo concepto de realidad se ha convertido en un conflicto de notables dimensiones. Así, los elementos definitorios de la misma se sitúan en terrenos y parámetros de muy diferente naturaleza. A lo que se añade, unas distintas y muy diferentes maneras de adjudicar criterios de prevalencia de unos elementos sobre otros.
 
No se trata, en este breve comentario, de realizar una exhaustiva pormenorización de cada uno de esos elementos a los que hago referencia, pero sirvan de ejemplo las distintas maneras de entender y cualificar, el contenido del "conflicto vasco", la importancia del elemento identitario en contraposición con el de ciudadanía, la distinción entre el conflicto externo y los conflictos internos del pueblo vasco; el alcance de la "capacidad de decisión", etc.
 
Lo que resulta evidente, desde mi perspectiva personal, es que existen una variedad de conflictos interconexionados que dan enorme complejidad al fenómeno del conflicto vasco y dificultan notablemente determinar SOBRE QUE hemos de llegar a un acuerdo.
 
Desde mi punto de vista se trata de reconocer la existencia de dos incomodidades: la primera hace referencia a la incomodidad de una parte de la población vasca en su relación con el Estado; la segunda es la incomodidad con que vive una parte de la población vasca en relación con la prevalencia de los elementos nacionalistas vascos sobre los elementos no nacionalistas vascos.
 
Sobre ambas cuestiones se interpone y condiciona la violencia -mejor decir las violencias- con que convivimos desde hace ya demasiado tiempo. Bien la violencia de ETA, bien la violencia devenida de las actuaciones del Estado.
 
El conjunto de todo ello da por resultado una sociedad dividida, cuyas diferentes partes pugnan por imponer -en unos casos de forma democrática y en otros de manera autoritaria o violenta- su manera de entender la sociedad vasca y su relación entre si y con el Estado.
 
En tanto no se consiga una ASUNCION sincera de la legitimidad, e igualdad de las diferentes concepciones de la sociedad vasca, de sus rasgos característicos -lingüísticos, culturales, identitarios, etc.- no creo posible el alcance de un acuerdo sustancial.
 
Lo anterior, evidentemente, exige la comprensión y disposición a hacer dejaciones por todas las partes de sus "programas" o de sus aspiraciones, en la búsqueda de unos rasgos ACEPTABLES Y ACEPTADOS por todas las partes que constituyan, a modo de nueva CONSTITUCION IDENTITARIA, un nuevo modelo de sociedad vasca integrada por elementos plurales que conviven de mutuo acuerdo y con pleno respeto de los mismos.
 
La violencia debe desaparecer, al margen de que lo anterior esté conseguido. Además de ser reprobable por sí misma o por las consecuencias que provoca, no aporta más que inconvenientes políticos a ese proceso.
 
De la misma manera, la "capacidad de decisión", no podrá ser operativa en tanto no exista una conciencia de "sujeto común" que abarque al conjunto de la población, y diluya de esa manera la percepción de que esa capacidad de decisión pueda estar destinada a la imposición de unas determinadas concepciones sobre otras.

Comentarios

gurutze | | 09.06.2007 20:52
Nueva constitución identitaria ¿te refieres a Yankilandia ?¿donde los indios no existen democráticamente?

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